8 dic 2022

Sin miedo recuperaremos nuestra soberanía alimentaria

El sábado 3 de diciembre tuvo lugar el 4° Carnaval Caminando Juntxs Sin Miedo en El Bosque. El encuentro, que contó con pasacalle, feria artesanal y de oficios, además de diversas presentaciones artísticas, tuvo como eje caracterizador la soberanía alimentaria. El presente artículo reseñará brevemente parte de la jornada. Adjuntamos también el fanzine que se entregó durante misma.

Imagen: Radio Trapananda
Imagen: Radio Trapananda

Antonia, parte de la organización comunitaria Caminando Juntxs Sin Miedo (@caminando_juntxs_sm), tras dar la bienvenida señaló: «La temática que queremos compartir hoy con ustedes es un tema que nos afecta a todos y todas por igual, nuestra alimentación, se han preguntado ¿Cuánto nos cuesta comer hoy en día? ¿Será seguro lo que comemos y les damos de comer a las y los que más queremos? ¿Cómo podemos cuidarnos y exigir nuestro derecho a una alimentación segura, libre y soberana?

Este día nos acompañarán 3 espíritus el espíritu del “agua”, el espíritu de la “tierra” y el espíritu del “sol” quienes nos ayudarán a través de su energía a motivarnos en buscar las respuestas para entender la importancia de tener una soberanía alimentaria, además nos regalarán la esperanza de seguir floreciendo a través del arte, la cultura y la organización, cada flor representa nuestra unión, ya que juntos y juntas podemos seguir avanzando en la recuperación de nuestros derechos como vecinos y vecinas y compartir la belleza de una primavera llena de colores , esperanza y organización.»

Imagen: Radio Trapananda

Estos espíritus se materializaron en figurines que recorrieron el pasacalle junto a la Murga Manifiesto (@murgamanifiesto) desde la comuna de Puente Alto, la Murga Peras del olmo (@murgaperasdelolmo) y Chiquitinkus. La última es una agrupación de danza andina tinku que data del 2016, originaria de la Población La Bandera (comuna de San Ramón) y conformada por personas desde los cinco años. Opera como taller gratuito y autogestionado, se organiza de forma autónoma y se enfoca en actividades poblacionales y periféricas.

En la música nos acompañó el rap de Just y Bent (ambos de doce años) y de Daimon (@daimonklaroskuro), profesor de Historia y Ciencias sociales quien nos mostró parte de su disco “Identidad” (2021), la banda tributo a Red Hot Chili Peppers, These are the peppers y las canciones del recuerdo del vecino Salvador. También el rock de Cre Cre (@crecrebanda), quienes se encuentran trabajando en su álbum “Bandada”. Desde la comuna de San Bernardo apreciamos el folclor latinoamericano de LJ Loh Juimos (@elejota.musica) y por último el rap fusión ya con diez años de experiencia de Kiñe Rakizuam (@kine_rakizuam).

Tuvimos también la posibilidad de ver la obra “El agua en shock” de la Compañía de Teatro Aguja (@teatro.aguja), acorde no solo al carácter de la actividad sino que a la cada vez más grave situación de nuestro país y el planeta. Cabe destacar además la participación de la Biblioteca Popular Leyendo Juntxs (@bibliopopular_leyendojuntxs) y a cargo del registro fotográfico, de Radio Trapananda (@radio_trapananda).

Imagen: Radio Trapananda

Los anteriores carnavales también abordaron una temática contingente. El primero, realizado el 2019, abordó la revuelta y su figurín central fue el Perro Matapacos. El segundo versó sobre las ollas comunes y el figurín fue una olla de porotos con riendas gigante transportado por el barrio. El tercero trató la recuperación de la memoria barrial. Contó con entrevistas a la comunidad y su pasacalle relató la historia local a partir de una línea de tiempo con estaciones que abarcaron desde la colonia hasta el presente a través de dos personajes: una loica y la abuela árbol.

La agrupación Caminado Juntxs sin Miedo surge el 2019 en plena revuelta como una respuesta “a la manipulación de los medios de comunicación tradicionales, donde nos bombardean constantemente con sensaciones de miedo, inestabilidad económica y caos social, Caminar Juntxs Sin Miedo, es volver a recuperar la confianza, el diálogo y la esperanza de fortalecer la organización barrial, pilares fundamentales de toda sociedad”, indica Antonia. Y añade: “El carnaval es una herramienta que, sumada a distintas expresiones artísticas, nos ayuda a transmitir un mensaje o visibilizar una problemática que nos afecta a todos y todas”.

Imagen: Radio Trapananda


Fanzine de Soberanía Alimentaria vía Caminando Juntxs Sin Miedo

Por Ignacio Andrés
San Bernardo, Santiago de Chile, 8 de diciembre de 2022

27 sept 2022

Literaturalizando la realidad

El viernes 23 de septiembre parte del colectivo editorial Espejo Somos sostuvo una tertulia a propósito del libro “Detectives Incómodos” Ana Claudia Molinari, recientemente publicado. La jornada contó con la participación de la autora, Denise (editora), Leslie (traductora) e Ignacio (ilustrador) —­­quien escribe— y se puede ver en la plataforma Youtube[1].

Imagen recuperada de https://www.jornada.com.mx/2022/07/20/cultura/a06n1cul


El diálogo comenzó con Leslie refiriéndose a la metaficción presente en el libro. Esta es una herramienta narrativa que surgió en la posmodernidad, la cual nos muestra la ficción intencional y sistemáticamente con el objeto de cuestionarla. Cita algunas obras metaficcionales tales como Orlando (1928) de Virginia Woolf, El libro vacío (1958) de Josefina Vicens, La insoportable levedad del ser (1984) de Milan Kundera y Del amor y otros demonios (1994) de Gabriel García Márquez.

Destacó además cómo la obra explora el canon literario latinoamericano desde una perspectiva no solo femenina, sino que personal e íntima, satirizando, por cierto, el lugar de la mujer en la literatura. Asimismo, aludió al enamoramiento presente en algunos diálogos. Y es que para Ana, la creación escritural es un acto similar al de estar enamorado, a sentir que somos parte de algo que trasciende nuestra individualidad, que entabla una relación que difícilmente puede sobrevivir sin la pasión y el diálogo, en este caso, con los autores.

A su vez es una alegoría al mundo de la literatura en tanto enredo amoroso. Esto sin obviar que la otra cara de este aspecto caótico es el de la entrega: el compromiso con el oficio no solo como una forma de goce o evasión banal sino que como un modo de vivir la vida, interactuando con la sociedad y sus transformaciones.

Leslie también delata como en el aspecto formal nos encontramos con una obra cuyo estilo que juega con los géneros. Podemos hallar algo de ensayo, cuento, crítica o epistolar. Para Ana se trata de un texto transgénero que gira en torno a la pregunta vital del cómo ser escritora. ¿Acaso basta con desearlo? ¿Es solo cuestión de trabajar con esmero? Es algo que les pregunta a cada uno de los autores gigantes que comparecen en este libro y que para su suerte, le responden a su modo. 

La autora afirma también que, en línea gruesa, quien escribe extrae la materia prima de la realidad, ofreciendo como producto manufacturado un mundo paralelo destinado al lector. Es un ejercicio que permite sobrevivir la realidad, hacerla coherente. Pero son creadores como José Revueltas —de quien encontramos una carta dedicada a su nombre en el libro— se encargan de traer el cable a tierra para quienes crean que la operación antes mencionada es simple. Revueltas —señala Ana— siempre escribió sobre la realidad, a saber, la realidad mexicana, su devenir revolucionario o posrevolucionario. Lo hizo como crítico mordaz en obras del calibre de El luto humano (1943) donde devela como la revolución mexicana nace muerta y que el pueblo mexicano sin saberlo, pareciera también no dar señales de vida.

Luego, junto a la mirada crítica está la apuesta transformadora. Dado que, del mismo modo que lo hizo el también autor de Los errores (1964), la autora y Ediciones del Espejo Somos apuestan por transformar la sociedad. En el caso del último, sosteniendo el fomento de la lectoescritura comunitaria (buscando deshacerse tanto de la división entre lectores y escritores como de hacerlo en colectivo), en diálogo y cooperación con los movimientos sociales de abajo y la izquierda y apostando por formas alternativas de edición, publicación y promoción. Espejo Somos ya asumió su espíritu inquieto que lo llevó a la autopublicación sincera y espera que el esfuerzo voluntario, colectivo y decidido se siga propagando.

Detectives incómodos se encuentra disponible en formato físico en Ciudad de México en librerías Volcana (Santa María la Ribera), Utópicas en Coyoacán y también Amoxtli en la Colonia Escandón. Puede ser descargado en su versión digital de forma gratuita en la web de Quimantú https://www.quimantu.cl/noticia/detectives-incomodos/. Para consultas sobre este y otros títulos se puede escribir directamente a la editorial: zonaderebeldes@gmail.com

Imagen cortesía de Ediciones del Espejo Somos. Se puede encontrar más
información sobre la editorial en  https://edicionesdelespejosomos.org/ 

Por Ignacio Andrés

San Bernardo, Santiago de Chile, 26 de septiembre de 2022



[1] Tertulia: Detectives Incómodos de Ana Claudia Molinari: https://www.youtube.com/watch?v=b9vKtYFbvdY&ab_channel=EdicionesdelEspejoSomos

30 may 2022

Lanzamiento: La Bandera en 100 palabras

El sábado 28 de mayo, en el marco del día del patrimonio cultural, se realizó el lanzamiento de “La Bandera en 100 palabras” en las afueras del Teatro Musical Hernán Fuentes, ubicado en la Población La Bandera. 

Imagen 1. "Mi capitán valeroso" ilustrado por Johane Bravo

El librillo es una publicación que recopila escritos de las y los pobladores de La Bandera que participaron de un concurso literario organizado por el colectivo Memorias Populares La Bandera el segundo semestre del 2021 y que es acompañado de ilustraciones en diverso formato, una para cada texto en cuestión.

El libro fue presentado por el colectivo antes mencionado, y contó con la participación de Gastón, su editor y diagramador, quien al referirse al proceso de elaboración de obra destacó como se buscó mantener el texto original en su estado más puro. Todo parte de un trabajo realizado a pulso y que debió ser pospuesto más de una vez, pero que, a fin de cuentas, supuso todo un privilegio al involucrarlo de cerca con textos e imágenes concernientes a la Población, señaló.

También intervino Edgardo, autor de “La última minga La Bandera” (merecedor del tercer lugar del certamen literario), en donde buscó registrar parte de los albores banderinos, los que, según relató, se han ido perdiendo ante un vacío de memoria a causa del recambio generacional y la llegada de nuevos residentes desprendidos de la identidad histórica del territorio.

En La Bandera en 100 palabras nos encontramos con diversos relatos que retratan el cotidiano de la Población, exponiendo en breve y con aparente sencillez las violencias, ternuras, sucesos peculiares, procesos de larga data o que en el presente hallan ecos en la ciudad o en todo Chile —como es el caso de la revuelta de Octubre¬—, y que en definitiva, conforman lo que es hoy La Bandera. De estos, Anastasia, parte del colectivo, leyó “Bala loca”, primer lugar del concurso popular.

En palabras de sus editores “este trabajo recopila y proyecta una facción invisibilizada en las Poblaciones a consecuencia del ilógico elitismo literario, las palabras que le pertenecen a todas y todos, mas no son de nadie, aquel que escribe evoca y evocar siempre va de la mano con recordar, y recordar es un lindo ejercicio para la memoria, en este caso, para la memoria popular”. Los mismos aseguraron que buscaran continuar esta iniciativa. Pues en sus propias palabras, es una forma de mantener la Población activa y hacerla memoria viva, permitiéndonos darle sentido al presente y desde ahí trazar un camino para construir colectivamente el futuro.

El libro en su versión íntegra puede descargarse aquí



Por Ignacio Andrés
San Bernardo, Santiago de Chile, 29 de mayo de 2022